¿Por qué nos gustan los sonidos altos?

¿Por qué nos gustan los sonidos altos?

¿Por qué nos gustan los sonidos altos?

    Los sonidos altos en locales nocturnos nos emocionan y nos hacen socializar más, reducen posibles conflictos y tienen un impacto positivo en los negocios, según revela un estudio.

    Nueva Zelanda – 19/12/2017

    ¿Por qué nos gustan si pueden causar pérdida de audición y tener un grave impacto en nuestra salud física y mental?  

    Un estudio de Nueva Zelanda afirma que elegimos exponernos a música alta en locales nocturnos porque los sonidos altos nos hacen sentir excitados, ser más sociables y pueden reducir conflictos.

     Los sonidos altos causan emociones positivas

    Tras la evaluación realizada entre personas de 18 a 25 años, el estudio muestra que los sonidos altos pueden tener efectos positivos en nuestro bienestar aunque la exposición a música alta puede dañar nuestra audición.

    Disfrutamos de los sonidos altos por cuatro razones principales:

*Entusiasmo
*Facilitación de la socialización
*El enmascaramiento del sonido externo y de pensamientos no deseados
*Una mejora de la identidad personal

Los participantes fueron personas que frecuentan locales nocturnos de fiesta, y personas que trabajan y controlan los niveles de sonido en estos locales, como camareros y DJs.

Según tanto los clientes como los empleados, la música alta se relaciona con causar un estado de ánimo positivo, como entusiasmo y felicidad.

    El ruido puede ser una manera de deshacerse de emociones no deseadas o usarse como una forma de aplicar mayor control musical sobre el estado emocional de alguien.

    Además, la música alta genera un contexto para la interacción social y para crear un sentido de comunidad, además de facilitar las interacciones positivas con desconocidos.

    La música alta también puede usarse para enmascarar conversaciones privadas en un ambiente multitudinario, según el estudio.

La música alta como modo de vida

    El estudio grabó los niveles de sonido de locales nocturnos en Auckland City (Nueva Zelanda).

    La música en los clubes alcanzaba una media de niveles continuos de 97 dB, descubriendo que aunque el nivel del sonido alto crea un ambiente de trabajo peligroso, el uso de la música alta tiene un efecto positivo en el negocio: los gerentes del bar pueden usar la música para retener y atraer a clientes, e incluso para controlar a la multitud y reducir conflictos.

    El estudio “Why Do People Like Loud Sound? A Qualitative Study” (“¿Por qué nos gustan los sonidos fuertes? Un estudio cualitativo”) se publicó en la revista International Journal of Environmental Research and Public Health en mayo de 2017.

Fuente: Hear-it

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